domingo, 10 de diciembre de 2006

Navidad 2006

Monasterio de San Juan de los Reyes
La construcción del Monasterio de San Juan de los Reyes se inicia en 1477, siguiendo las órdenes de la reina Isabel de Castilla, quien ordenó construir este templo como recordatorio de la victoria de Toro y para que pudiera servir como panteón real de ella y su descendencia, de ahí la forma de catafalco rodeado de cirios, siendo los pináculos la representación de estos últimos. La terminación del templo no llegaría hasta varios años después de su muerte, en 1526, durante el reinado de su nieto, Carlos I. La dedicación a San Juan está motivada por la devoción que sentía la reina hacia San Juan Evangelista, como manifestó claramente al dar los nombres de Juan y Juana a dos de sus hijos y adoptar el águila nimbada en su escudo de armas.

El arquitecto principal de la obra hasta su muerte, ocurrida en 1494, fue Juan Guas, quien diseñó y construyó la cabecera y el crucero. La fachada está recorrida por el cordón franciscano al ser esta orden la ocupante del edificio y las cadenas que vemos colgadas en el exterior de sus muros corresponden a los cristianos que fueron liberados tras la reconquista de Granada, siendo colocadas en 1494. La portada principal, se construyó entre 1606 y 1610 según un diseño de Alonso de Covarrubias, arquitecto fallecido en 1570, y se suele decir de ella que es semigótica y semirenacentista, por lo que no es ni una cosa ni la otra.

La planta de la iglesia es de salón, siendo su cabecera poligonal. El crucero es más espacioso de lo esperado al estar diseñado para acoger unos túmulos funerarios que nunca llegaron. Los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernando de Aragón) están enterrados en la Capilla Real de la Catedral de Granada.

El claustro del Monasterio tiene unas dimensiones que son la mitad de la nave de la iglesia y está considerado una obra maestra del gótico final o gótico flamenco, combinando en su construcción elementos mudéjares y góticos, algo que es característico en Juan Guas. Consta de dos plantas que rodean un patio cuadrado, teniendo el piso inferior una bóveda de tipo alemán, esto es sin que los nervios se junten en el centro. En el techo del piso superior podemos observar un artesonado de madera con lacería mudéjar.

En el conjunto de la edificación se repite una decoración de la cual podemos observar la representación de la reina Isabel mediante la "Y" como inicial de su nombre y un haz de flechas, y la del rey Fernando por la "F" inicial de su nombre y un yugo donde leemos "tanto monta" que nos lleva hasta Alejandro Magno y su decisión de cortar el nudo gordiano, justificando con ello la importancia del fin perseguido sin importar los medios utilizados para conseguirlo. Si reparamos un poco en ello, nos daremos cuenta de que el nombre del símbolo que sigue a la inicial del soberano (Y o F) comienza con la inicial del nombre del otro (Yugo o Flechas).

El convento, tras ser arrasado, por los franceses, durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) y la posterior desamortización de 1836, terminó arruinado, no acabándose de restaurar hasta el pasado siglo XX y habiendo desaparecido el segundo claustro. (Fuente: Una ventana desde Madrid).

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